La serie

Historias para ser

Brenn

- Brenn -

Yo todavía estaba en el colegio, cuando me enamoré de mi mejor amigo… Es muy desagradable no ser correspondido y más cuando teníamos una muy buena relación. Él se la pasaba persiguiendo chicas y yo tenía que fingir que no me molestaba. No sé por qué quise escribir un poema (a él) y se lo terminé leyendo a mi mamá. Ella es una persona creyente y -por miedo- le tuve que decir primero que era un poema para Dios. Después tomé valor y decidí contarle la verdad a mi mamá, sobre el texto y sobre mis sentimientos. Ella fue y sigue siendo bastante comprensiva. Luego le leí el poema a mi mejor amigo… Me abrazó, me dijo que estuviera tranquilo, pero que no lo podía hacer responsable de mis sentimientos, porque él no podía corresponderme. Eso me dolió y fue una herida que tuve que curar con el tiempo, pero me enseñó muchas cosas sobre las relaciones: a no tenerle miedo a los sentimientos y a buscar ayuda porque siempre hay gente que lo quiere a uno. Ya luego del colegio, entré a la universidad y un semestre después él también entró. Todavía somos amigos, pero ya no nos hablamos tanto… Él tiene su carrera y yo tengo la mía.
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