- Catalina -
Soy bisexual y mi interés por el activismo empezó en la universidad. Investigué el tema desde la psicología y no solo desde el derecho o el trabajo social. Así fue como me encontré con una profesora con quien empezamos a tocar temas LGBTI y a hacer grupos focales. El proyecto de ella era en torno a perspectivas sobre las personas LGBTI en la ciudad de Bogotá. En las reuniones lo curioso es que yo era la única persona bisexual. Las otras eran mayoritariamente chicas y hombres heterosexuales. En el grupo se hablaba bien de las lesbianas y los gays, pero cuando tocaban el tema trans siempre era algo como “la puta”, “la ladrona”, “la bazuquera”… Eso me molestaba mucho. Las personas trans son personas, pero no todo el mundo las ve así… Eso fue el detonante que me hizo pensar en el activismo. Ahora estoy haciendo mi trabajo de grado sobre cómo se apropian los y las trans de la ciudad mostrando diferentes experiencias artísticas, por ejemplo reinados en espacios heteronormativos u otras muestras, y ha sido muy interesante. Estoy convencida de que hay que seguir trabajando desde cada uno de nuestros campos en el cambio de paradigmas.